En julio de 2019, tuvo lugar en Buenos Aires un primer Congreso Internacional de Estudios Bíblicos, organizado para celebrar los 80 años de existencia de la Revista Bíblica, por iniciativa de su Consejo Editor. La preparación comenzó casi tres años antes, con la progresiva constitución de un Comité Internacional que fue diseñando –con un estimulante trabajo colectivo– el proyecto y el programa. La experiencia de este primer encuentro continental resultó tan positiva, que enseguida surgió entre los más de 400 participantes el deseo de prolongar de algún modo el intercambio iniciado y consolidar los vínculos establecidos. Este fue el origen de una Red Latina de Biblistas de las Américas que, sostenida por el Consejo de la Revista, ha impulsado la realización de otros encuentros encomendándoselos a alguna institución académica que aceptase actuar como anfitriona y constituir un Comité Local, para concretar tanto el diseño como la organización práctica de la reunión. Así, apenas salidos de la pandemia, la Pontificia Universidad Javeriana y un nutrido equipo de biblistas colombianos llevaron adelante el segundo congreso en 2022 y, ahora, la Universidad Bíblica Latinoamericana, con un grupo de colegas costarricenses, hacen realidad el III Congreso Internacional de Estudios Bíblicos convocado en San José de Costa Rica entre los días 23 y 27 de junio.
El tema del III Congreso no podría ser más oportuno en la actual coyuntura histórica: “Exégesis bíblica en la sociedad contemporánea: conflictos, fundamentalismos y resistencias”. La elección es signo del compromiso de los biblistas con su contexto vital y quiere poner en evidencia el papel que tienen –lo quieran o no– la lectura y la interpretación bíblica en el convulsionado contexto social y político del continente y del mundo entero.
Como lo indica el Comité organizador, en nuestra región hay movimientos conservadores y fundamentalistas, cuyos programas políticos fomentan el racismo, la exclusión socioeconómica, el autoritarismo político y la negación de derechos a múltiples sectores de la sociedad, que conviven con movimientos progresistas, defensores de las banderas anticolonialistas y de derechos humanos. Impresiona sobremanera que unos y otros pretendan inspirarse en la Biblia y sus enseñanzas. Por eso, el Congreso desearía discutir acerca de las herramientas que ha brindado y continúa brindando la exégesis bíblica para el discernimiento de dichos fenómenos, convencidos de que la Sagrada Escritura es fuente de esperanza y emancipación1.
En este contexto, Revista Bíblica reitera su compromiso de hacer visible el rico y plural trabajo académico de los biblistas, constituir un espacio de intercambio y fomentar proyectos colaborativos en este campo, especialmente entre los colegas de las Américas.
Jorge M. Blunda
Director