Agustín Álvarez
Pontificio Instituto Bíblico (Roma)
https://orcid.org/0009-0002-4184-3349
Resumen: El análisis del discurso es una disciplina formal que se dedica a identificar y estudiar distintas características lingüísticas presentes en textos escritos, que permiten, entre otras cosas, identificar la organización de estos textos. Tomando el relato del sacrificio de Abraham (Gn 22,1-19) como ejemplo ilustrativo de la aplicación de un estudio de este tipo, y al no tratarse de un método, se utilizarán algunos elementos de este análisis en función de una propuesta de estructura. Siendo un texto narrativo, con varios personajes y secciones de diálogos, la atención a los marcos citativos y a las referencias a los participantes son útiles para reconocer la unidad del texto en su forma final. El estudio de la secuencia de tópicos que se suceden a lo largo del texto sirve para la organización final de la estructura. El presente artículo da cuenta de la utilidad del análisis del discurso para estudiar la estructura de un texto bíblico.
Palabras clave: análisis del discurso, marcos citativos, referencias a los participantes, tópicos del discurso, Génesis, Aqedah, estructura.
Abstract: Discourse analysis is a formal discipline dedicated to the identification and study of different linguistic features present in written texts, which allow, among other things, to identify the organization of these texts. Taking the story of Abraham’s sacrifice (Gn 22:1–19) as an illustrative example of the application of a study of this type, and not being a method, some elements of this analysis will be used as a basis for a proposed structure. Being a narrative text, with several characters and sections of dialogues, the attention to the quotative frames and the participants referents are useful to recognize the unity of the text in its final form. The study of the sequence of topics that follow each other throughout the text is useful for the final organization of the structure. This paper reports on the usefulness of discourse analysis for studying the structure of a biblical text.
Keywords: discourse analysis, quotative frames, participants references, discourse topics, Genesis, Aqedah, structure.
“El sacrificio de Abraham” es uno de los textos bíblicos que más impacto ha causado entre sus lectores. Este se ve reflejado, por ejemplo, en la cantidad de producciones artísticas de todo tipo que han buscado representarlo. La cruel exigencia de Dios hacia Abraham de sacrificar a su hijo, “su único, al que ama”, no puede menos que generar perplejidad.
El impacto no se da solo entre los lectores y creyentes de diversas épocas y contextos sociales que en algún momento se enfrentaron a este texto, sino también entre los especialistas que se dedicaron a estudiarlo y analizarlo detalladamente. El texto presenta dificultades de diverso tipo, cosa que se ve reflejada en la abundante producción académica. En esta encontramos diferentes conclusiones, tanto respecto a dificultades textuales como al mensaje principal de la perícopa: prohibición de sacrificios humanos; fundación de un lugar de culto; presentación de Abraham como modelo de creyente; alabanza a Dios por su intervención salvífica; etc.
En el presente trabajo nos proponemos tomar este texto como un ejemplo de aplicación de algunos elementos del análisis del discurso. Dicho análisis estará en función de formular una propuesta de estructura, siendo esta uno de los temas problemáticos de este pasaje. En la primera parte de nuestro trabajo ofreceremos una presentación de diferentes propuestas, atendiendo especialmente a la discusión en torno a los vv. 15-18 y su rol dentro de la estructura.
La segunda parte del trabajo consistirá en la aplicación de tres elementos del análisis del discurso que pueden ayudar en la comprensión del relato y de la estructura. Con los resultados de lo trabajado en la segunda parte haremos nuestra propuesta de estructura, ofreciendo un breve comentario a la misma. Finalizaremos el trabajo con una conclusión metodológica sobre la aplicación de estos elementos del análisis del discurso y su utilidad para este texto tan particular como es la Aqedah.
La bibliografía sobre este texto es prácticamente inabarcable. Ante semejante cantidad de estudios y comentarios, es de esperar que se corresponda una gran cantidad de propuestas de estructura, imposibles de presentar en su totalidad. A continuación, ofrecemos un breve panorama de diferentes propuestas, clasificándolas en tres tipos: estructuras concéntricas 1; estructuras en tres partes 2; estructuras en dos partes 3.
El quiasmo es uno de los tipos de estructura que se suele reconocer más frecuentemente en el estudio de textos bíblicos 4. Esto vale tanto para textos breves como para libros enteros, llegando por momentos a ciertas exageraciones. Presentaremos ahora algunas propuestas de estructura que reconocen un quiasmo en Gn 22, aunque con algunas diferencias, no solo en pequeñas variaciones, sino también a la hora de señalar el elemento central del quiasmo, que suele ser reconocido como elemento principal del mensaje 5. En base a esta diferencia sobre el centro del quiasmo presentaremos tres tipos de estructuras concéntricas.
El protagonista de la perícopa, Abraham, participa de cuatro diálogos. El primero y el cuarto son diálogos con la divinidad (primero con hā’ĕlōhîm y luego con mal’ak Yhwh), en los que apenas pronuncia una palabra (hinnēnî). Los otros dos son con interlocutores humanos.
Por un lado, en el v. 5 Abraham toma la iniciativa y ordena a sus siervos que esperen a que él y el muchacho regresen de “ir a postrarse” al lugar indicado por Dios. De este diálogo solo se reporta la orden de Abraham, sin mencionar ninguna respuesta ni reacción de los siervos. Por otro lado, en el v. 7, en camino al lugar del sacrificio, es Isaac quien toma la iniciativa señalando la ausencia del cordero para el holocausto, dando lugar a un intenso diálogo entre el muchacho y su padre, que se desarrollará en los vv. 7-8, marcando un clímax dentro de la perícopa.
Estos diálogos, incluidos en los vv. 4-8, son puestos en el centro de una estructura quiástica tanto por Römer 6 como por Wenham 7. Presentamos a continuación una sinopsis 8:
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Römer: |
Wenham: |
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A v. 1a: Introducción |
Introducción (v. 1a) N |
|
B vv. 1b-2: El dios (Ha-elohim) habla a Abraham (hinneni): Orden de sacrificar - Imperativo |
1. Mandato de Dios: “Sacrifica a tu hijo” (vv. 1b-2) M |
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C v. 3: Preparación para la partida y partida |
2. Partida a la mañana siguiente (v. 3) N |
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D vv. 4-5: Abraham habla a los siervos |
3. El tercer día al pie de la montaña (vv. 4-6b) D |
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D’ vv. 6-8: Abraham habla a Isaac (hinneni) |
4. Subida a la montaña (vv. 6c-8) D |
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C’ vv. 9-10: Preparaciones para el sacrificio |
5. Preparación del sacrificio (vv. 9-10) N |
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B’ vv. 11-14.15-18: El ángel de Yhwh habla a Abraham (hinneni): sacrificio – Prohibitivo |
6. El ángel habla para detener el sacrificio (vv. 11-18) M |
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A’ v. 19: Epílogo: Regreso de Abraham. Beersheba |
Epílogo: Regreso a Beersheba (v. 19) N |
En ambas estructuras los diálogos aparecen delimitados por dos diversos “preparativos”: en el v. 3 encontramos los preparativos del viaje; en los vv. 9-10 encontramos los preparativos para el sacrificio. Ambos autores coinciden, no solo en el centro, sino en toda la estructura, al margen de acentuar diferentes matices con los títulos propuestos a cada segmento.
Una diferencia significativa entre las propuestas de Römer y Wenham es el trato que dan a los versículos de la segunda intervención del ángel. En la presentación de la estructura de Römer, vemos que discrimina los vv. 15-18, ya que los considera un agregado posterior, no solo por la temática, sino también por el lenguaje. Ve estos versículos como una reinterpretación según la teología deuteronomista, que reconoce una recompensa a causa de la obediencia 9.
Wenham también reconoce el origen tardío de losvv. 15-18. Sin embargo, esto no significa que se trate de un mero agregado a los vv. 1-14.19. Rechaza la idea de que la perícopa se trate de una prueba sin ningún propósito, solamente para que Dios diga “Ahora sé que temes a Dios” 10. De ahí que los vv. 15-18 ocupen un lugar importante en la perícopa, no solo por la importancia de la promesa hecha por Dios, sino también por los paralelos que los vv. 15-18 tienen con Gn 12 11.
García López hace una propuesta de estructura resaltando la alternancia entre narración y diálogos, subrayando el énfasis que tienen estos últimos 12. En base a esta variación propone una estructura quiástica en la que, a diferencia de las propuestas de Römer y Wenham, solo el diálogo entre Isaac y Abraham (vv. 7-8a) ocupa el centro de la narración:
A Narración introductoria: v. 1a
B Diálogo de Dios con Abrahán: vv. 1b-2
C Narración / preparativos para el holocausto: vv. 3-6
D Diálogo de Isaac con su padre Abrahán: vv. 7-8a
C’ Narración / preparativos para el holocausto: vv. 8b-10
B’ Diálogo de Dios con Abrahán: vv. 11-12
A’ Narración conclusiva: vv. 13-14.19
El diálogo central está delimitado por los preparativos para el holocausto (vv. 3-6.8b-10). Los otros diálogos de la estructura son los que tiene Abraham con Dios (vv. 1b-2) y con el Ángel de Yhwh (vv. 11-12). La perícopa inicia y termina con una narración (introductoria en el v. 1a, y conclusiva en los vv. 13-14.19). El rol central del diálogo entre Abraham y su hijo lo entiende como la “cima espiritual” del relato, donde en cierto modo se expresa una tensión entre el amor/temor a Dios y el amor a su hijo, pero en las palabras de Abraham reconoce García López una “total confianza en Dios” 13. Siendo Isaac el hijo de la promesa, lo que se pone en juego en la prueba es saber si Abraham es capaz de devolver el don de la promesa 14.
Como se vio al presentar la estructura, García López deja fuera los vv. 15-18. Los considera un agregado posterior, como una “primera” relectura o comentario al texto con un doble propósito: por un lado, un añadido a causa del “gusto a poco” que podría haber dejado la respuesta de Dios a Abraham luego del sacrificio interrumpido; por otro lado, sirve para conectar Gn 22 con el resto de la historia de Abraham y de los patriarcas en general 15.
Una propuesta diferente a estas analizadas es la de Ruppert 16. Ya desde un principio aclara que según vv. 15-18 el mensaje del texto sería la confirmación de las promesas por el cumplimento de la prueba, pero rápidamente se encarga de señalar que se trata de un agregado posterior 17.
La diferencia más notoria entre la estructura quiástica propuesta por Ruppert y las ya vistas es justamente el elemento central de la perícopa. Mientras que en los ejemplos anteriores encontrábamos diálogos, aquí el centro está en el acto preciso del cumplimiento y superación de la prueba, junto con la intervención divina que resuelve el drama y permite vivir a Isaac:
A Exigencia de sacrificio de Dios a Abraham y puesta en marcha creyente de Abraham (vv. 1-3)
B Última etapa de Abraham e Isaac en el camino hacia el lugar del sacrificio: conversación sobre el animal faltante (vv. 4-8)
C Abraham ante la ejecución del sacrificio del hijo y la intervención de Dios: revocación de la exigencia del sacrificio (vv. 9-12)
B’ El sacrificio sustituto del carnero y el nombramiento del lugar del sacrificio (vv. 13-14) [Palabra de Dios renovada: Afirmación de las promesas hechas a Abraham como recompensa por su obediencia (vv. 15-18)]
A’ Vuelta en común y permanencia en Beersheba (v. 19).
Ruppert explica brevemente la correspondencia entre los distintos elementos del quiasmo. En los elementos A, la correspondencia se da a partir de la vuelta en común narrada en 19 que refiere a la partida en común en los vv. 1-3. Los elementos B se deben al animal para el sacrificio junto a la frase “Yhwh ve”. Y en el medio queda el elemento central que es el momento más dramático de la perícopa junto con la solución del conflicto 18.
Según Ruppert, el mensaje principal de la perícopa, sin tener en cuenta los vv. 15-18, es presentar a Abraham como ejemplo de creyente, cuyo temor de Dios es paradigmático 19.
Otros autores no reconocen un quiasmo en la estructura de la perícopa. A continuación, nos concentraremos en propuestas que reconocen tres partes en la estructura de Gn 22. Presentaremos tres propuestas que tienen una división similar, pero que siguen criterios diferentes. Por un lado, la propuesta de Westermann 20 basa su estructura en las partes propias de un relato de una prueba. Por otro lado, tenemos a Neef 21 y von Rad 22 que siguen un esquema que podríamos reconocer como “mandato-viaje-superación”.
Según C. Westermann, “[p]oner a prueba es encomendar una tarea al que se va a probar; este la lleva a cabo, y así se constata si ha pasado la prueba o no. El texto de 22,1-19 sigue estos tres elementos de una prueba” 23. En base a estos elementos típicos de una prueba, podemos reconocer la estructura del texto 24:
v. 1a: Enunciado del tema
vv. 1b-2: Imposición de la tarea
vv. 3-10: (Casi) ejecución de la tarea
vv. 11-14: Revocación del mandato, superación de la prueba
v. 19: Conclusión
A partir de estas tres partes de una prueba que reconoce en el texto, enmarcadas por la introducción y la conclusión, Westermann se distancia de otros autores que buscan sacar a la luz diferentes capas del texto, pues afirma que el texto fue concebido con un objeto claro, a partir de un único evento al que interpreta 25.
Como se ve en la exposición de la estructura, al señalar las partes de una prueba queda en evidencia que los vv. 15-18 son un agregado tardío, versículos que, según Westermann, no tienen ninguna función en la perícopa 26. Más adelante comenta estos versículos señalando cómo la teología de la promesa se distancia de la tradición patriarcal, por condicionar la promesa a la obediencia de Abraham, acercándose así a la teología deuteronomista 27.
Respecto al mensaje principal de la perícopa, Westermann se aleja de una de las interpretaciones más frecuentes. Para él, no se trata de una alabanza a Abraham, de presentarlo como modelo de creyente. Puesto que la narración alcanza su objetivo cuando se nombra el lugar del sacrificio, es en esa revelación divina donde se produce la salvación del hijo. Por esto la alabanza no va dirigida a Abraham, sino a Dios 28.
Neef comenta la composición de la perícopa haciendo referencia a la propuesta de Westermann, aclarando de antemano que el texto a estructurar excluye los vv. 15-18 29. Se distancia de Westermann acusando que su esquema “tiene el inconveniente de dividir la perícopa partiendo, por así decirlo, de la perspectiva externa del lector” 30. Para su propuesta de estructura toma como criterio los personajes más importantes y la unidad de tiempo y lugar 31:
I. vv. 1-3: prueba de Abraham
II. vv. 4-8: viaje al lugar de la prueba
III. vv. 9-14.19: superación de la prueba
Neef describe y desarrolla brevemente cómo se articula cada una de estas tres partes. Esta articulación demuestra que el texto de Gn 22,1-14.19 es una unidad “en sí conclusa” 32, cosa que se verifica en ciertos elementos que son referencias internas a otras partes de la estructura, como por ejemplo los diálogos principales: los tres empiezan con un vocativo (’abrāhām en el v. 1 y el v. 11; ’ābî en el v. 7) y los tres tienen un hinnēnî en la respuesta 33.
Una estructura similar a la propuesta por Neef se encuentra en el comentario de von Rad 34, aunque con alguna pequeña diferencia en la división de los vv. de cada parte:
I. vv. 1-2: enunciado de la prueba
II. vv. 3-8: caravana al lugar de la prueba
III. vv. 9-14: preparación, ejecución y resolución de la prueba.
Deja fuera de la estructura los vv. 15-18, afirmando que “claramente podemos ver que hubo un tiempo en que el relato concluía en el v. 14” 35 y que fueron agregados para vincular el texto a la promesa.
Von Rad se aleja de las interpretaciones que ven el texto simplemente como una prohibición a los sacrificios de niños, pone el centro en la prueba de obediencia y en el hecho de que Isaac es el hijo de la promesa, de modo que es la promesa la que está en riesgo. En esto se puede reconocer también un modo un tanto misterioso de actuar de Dios 36.
Presentamos otro tipo de propuesta que divide el texto en dos partes por medio de una cesura en el v. 15. Savasta propone dos partes concéntricas, a partir de un punto de vista “estático” y “observando en particular las eventuales relaciones entre los varios elementos que componen el texto y los términos, las expresiones, o las frases que se encuentran repetidas en ellas bajo la misma forma o en una forma parcialmente diversa” 37:
A. vv. 1-5
A1. vv. 1-2: llamada divina, orden de sacrificar a Isaac (hā’ĕlōhîm).
A2. v. 3: obediencia de Abraham.
A3. vv. 4-5: interés en el “lugar” (māqôm) del sacrificio.
B. v. 6a-b: preparativos remotos para el sacrificio.
C v. 6c: Abraham e Isaac al lugar del sacrificio (wayyēlkû šenêhem yaḥdāw)
X. vv. 7-8a: centro del relato, evento directo de Isaac.
C’. v. 8b: Abraham e Isaac al lugar del sacrificio (wayyēlkû šenêhem yaḥdāw).
B’. vv. 9-10: preparativos inmediatos para el sacrificio.
A’. vv. 11-14
A’1. vv. 11-12: llamada divina, orden de sacrificar al carnero (mal’ak Yhwh).
A’2. v. 13: obediencia de Abraham.
A’3. v. 14: interés en el “lugar” (māqôm) del sacrificio.
P. v. 15: Se nombra a Abraham (llamada).
Q. v. 16: motivación para la bendición.
R. v. 17a: bendición divina para Abraham.
Y. v. 17b: promesa de victoria sobre los enemigos.
R’. v. 18a: bendición divina para todas las naciones de la tierra.
Q’. v. 18b: motivación para la bendición.
P’. v. 19: Se nombra a Abraham (viaje).
Según esta estructura, tenemos el relato propiamente dicho en los vv. 1-14 38, seguido por la bendición y su motivación. Si bien el análisis es sincrónico y se concentra en los elementos que se encuentran en el texto, la división obviamente nos recuerda a las estructuras presentadas más arriba que consideran los vv. 15-18 como un agregado posterior, algunas veces directamente marginado de la estructura.
Una posible “debilidad” en la presentación que hace Savasta de esta estructura respecta a las repeticiones en la perícopa. Muchas veces señala la correspondencia entre dos elementos a partir de palabras o expresiones que se repiten en ambos, pero no dice nada sobre las veces que esos elementos se repiten en otro versículo 39. Otras veces señala esa correspondencia en el título elegido, pero sin que se la encuentre en el texto, como por ejemplo en la comparación entre A1 y A’1. En ambos elementos habla de la orden de un sacrificio, pero tal orden está completamente ausente en los vv. 11-12, donde no encontramos ningún mandato a sacrificar un carnero 40.
Esta estructura propuesta por Savasta es el punto de partida de la presentada por Wénin 41, aunque este la desarrolla de un modo más claro y ordenado. Señala el diálogo como el elemento central de la primera parte y hace un interesante análisis de cierta terminología que se utiliza en el relato y que sirve para evidenciar ciertos elementos estructurales 42.
En la segunda parte también toma la estructura de Savasta, pero con una pequeña diferencia. Divide el v. 16, dejando el v. 16a junto al v. 15, así el paralelo entre los vv. 15-16a y el v. 19 es más claro (nombre de Abraham + uso de la raíz šb‘).
Wénin dedica algunos párrafos a hablar de la relación entre ambas partes 43. A diferencia de otros análisis, señala los elementos comunes, demostrando que el conjunto no está falto de coherencia. La segunda parte de la perícopa entra en el orden del “exceso”, pasando de una descendencia que se ve amenazada en la primera parte a una descendencia que no solo será bendecida, sino también multiplicada y, por si fuera poco, motivo de bendición para “todas las naciones de la tierra”.
Las estructuras presentadas no llegan a ningún tipo de consenso, aunque podemos concluir que hay elementos que son importantes en la perícopa, tal como los diálogos, el rol protagónico de Abraham, la importancia del lugar del sacrificio, etc., que están presentes, en menor o mayor medida, en todas las propuestas analizadas. Respecto a los vv. 15-18, cabe destacar una tendencia a no considerarlos en la estructura. El que mejor los integra es Wenín, quien ofrece un análisis narrativo del texto.
El análisis del discurso, como explica Bergen,
es la disciplina formal que busca identificar y catalogar la jerarquía de características del lenguaje presentes en los textos escritos y luego explicar coherentemente el papel que estas características juegan en los textos individuales; se pone énfasis en el estudio de las estructuras del lenguaje a nivel supra-oracional y en la identificación de expectativas organizativas, componenciales y semánticas asociadas con los diversos géneros textuales 44.
Esta disciplina, como tal, no ofrece un método de aplicación a la hora de trabajar un texto, pero sí nos brinda varios elementos que permiten analizar la estructura 45. Habiendo presentado algunas propuestas de estructura para nuestra perícopa, nos concentraremos en tres elementos que nos pueden dar herramientas para nuestra propia propuesta, analizando: los marcos citativos; las referencias a los participantes; los tópicos del discurso 46. La elección no es arbitraria, sino que se corresponde a ciertas características de nuestro texto. Por tratarse de un relato en el que se incorporan una gran cantidad de diálogos y discursos directos, y por la relevancia de estos para la estructura, tal como han observado varios comentaristas, comenzaremos con un análisis de los marcos citativos, viendo qué indicios nos da el narrador a la hora de dar la palabra a los diversos personajes del relato. Siendo un relato vivaz en el que distintos personajes interactúan entre sí, algunas veces irrumpiendo o desapareciendo repentinamente, nos dedicaremos a analizar las referencias a los participantes. Por último, por la relevancia que a priori puede tener para la estructura, pondremos el foco en los tópicos del discurso para ver cómo se suceden los diversos temas que aparecen a lo largo del relato.
“Las funciones del discurso reportado son múltiples. [...] Reportar la palabra de otros permite poner en escena una representación ‘más verdadera’, y, por tanto, en cierto sentido, más vivaz del mundo narrado” 47. Nuestro texto es un claro reflejo de estas palabras de Ferrari acerca de los discursos citados. En el caso de Gn 22, los diálogos no solo vivifican el relato aportándole una alta cuota de dramatismo, sino que también son parte fundamental de la estructura del texto. Por esto creemos que vale la pena detenernos a analizar cómo vienen presentados.
La actividad del narrador no se limita a reproducir el discurso reportado de un modo “neutro” 48. El modo elegido para introducir las palabras de los personajes, por medio de los marcos citativos (MC), abre la posibilidad de ofrecer al lector información extra. Para este análisis tomaremos la obra de Miller 49, quien partiendo de las nociones lingüísticas de pragmática 50 y metapragmática 51, atiende al modo en que un MC ofrece información sobre la pragmática del discurso citado. Siguiendo los dos sentidos de la pragmática, el MC será metapragmático en dos modos. El primero es por medio de la elección de un verbo del campo semántico del decir que se utiliza para introducir el discurso reportado, de manera que puede revelar el propósito o la función de ese discurso. Este modo está relacionado al primer sentido de la pragmática, esto es, al carácter social e intencionado del lenguaje 52. En relación al segundo sentido de la pragmática, el que refiere al contexto de uso del discurso, un MC puede ser metapragmático al ofrecer datos sobre el contexto lingüístico del discurso reportado (participantes; momento; lugar del evento; etc.) 53. A continuación, observaremos los MC presentes en Gn 22,1-19 para ver de qué manera nuestro narrador presenta los discursos que reporta.
En la perícopa se reportan doce discursos directos, de los cuales algunos se limitan a una palabra 54. Con los MC encontramos un fenómeno similar, ya que, de los doce, la mitad son simplemente wayyō’mer 55. El verbo ’mr, que aporta una mínima información metapragmática 56, está presente en todos los MC de la perícopa, generalmente formando un MC con un verbo, salvo en los de los vv. 11.15-16, donde forma parte de un marco de varios verbos junto con el verbo qr’ 57.
Los MC que consisten en un marco con un verbo, a excepción de los seis mencionados anteriormente, solo aportan datos metapragmáticos en el segundo sentido de la pragmática, esto es, datos del contexto lingüístico de la locución original. Estos se limitan a presentar a los interlocutores, de manera que los MC en los vv. 1.5.7, aquellos que señalan el hablante y el interlocutor, marcan el inicio de una nueva conversación, que involucra siempre a personajes distintos. En el v. 1, el MC wayyō’mer ’ēlâw presenta el primer diálogo entre Dios y Abraham, ambos nombrados en la oración anterior. En el v. 5 nos encontramos con las palabras de Abraham a sus siervos, donde el MC, wayyō’mer ’abrāhām ’el-ne‘ārāw, presenta expresamente a los interlocutores.
En el caso del MC del v. 7, aquel que introduce el diálogo que más tensión genera, es algo particular. Allí leemos wayyōʾmer yiṣḥāq ʾel-ʾabrāhām ʾābı̂w wayyōʾmer. Dos elementos llaman la atención en este MC. Por un lado, tenemos la repetición de wayyōʾmer que no aporta ningún elemento metapragmático. Por otro lado, encontramos el sintagma ʾābı̂w, al parecer redundante ya que no aporta ninguna información nueva. A nuestro entender, este sintagma cumple la función de enfatizar la relación paternofilial, marcando un contraste con el diálogo anterior en el cual Isaac es llamado hanna‘ar 58.
Los MC que introducen las intervenciones del mal’ak Yhwh son dos marcos de varios verbos, ambos con el verbo qr’. Tal como señala Miller, este verbo aparece en los tres tipos de MC 59. Presenta dos usos posibles de qr’ en un marco de varios verbos junto con ’mr; de cada uno de ellos tenemos un ejemplo en nuestro texto. En el v. 11 encontramos un ejemplo del segundo caso presentado por Miller, donde “las actividades de llamar y hablar parecen ser idénticas” 60, cosa que queda en evidencia por el doble vocativo ’abrāhām ’abrāhām que sigue al verbo ’mr. En el v. 15 no se da esa superposición entre la actividad señalada por los verbos del MC, sino que qr’ representa el acto de llamar a Abraham, mientras que ’mr introduce el discurso del ángel de Yhwh. Este es un ejemplo del primer tipo de función señalado por Miller que puede tener el uso de qr’ en un marco de varios verbos 61.
A pesar de presentar dos usos diferentes del verbo qr’, los MC de los vv. 11.15 son casi idénticos, solo hay dos diferencias. La primera es el cambio del sintagma ’ēlāw por el-’abrāhām. La segunda diferencia es la presencia del adverbio šēnît, que señala el momento del acto del habla refiriéndolo al acto anterior 62. Esta repetición casi textual es algo curiosa, no solo por una cuestión estilística, sino también porque reitera el verbo qr’, siendo que ambos personajes se encuentran en el mismo escenario y no se entiende la necesidad de llamar nuevamente a Abraham.
Una mención especial merece el MC del v. 1, wayyō’mer ’ēlâw. Los participantes de esta oración fueron presentados en la proposición anterior, wehā’ĕlōhîm nissâ ʾet-ʾabrāhām, frase que funciona a su vez como sumario proléptico 63 de la perícopa. Este sumario tiene un carácter metapragmático para este MC, ya que, el uso del verbo nsh 64 nos revela desde un principio que la intención de Dios es la de poner a prueba a Abraham, aun cuando los lectores no sepamos de qué se trata la prueba, pues bien podría tratarse de exigir la ejecución del sacrificio 65.
Esta mirada sobre los MC nos permite sacar algunas conclusiones. En primer lugar, el narrador apenas aporta datos metapragmáticos en sus MC y lo hace siempre en el segundo sentido de la pragmática, esto es, en relación con el contexto del discurso reportado. De esta manera, el narrador evita pronunciarse acerca del mundo interior o de los pensamientos e intenciones de los personajes, mención aparte al uso de nsh como acabamos de comentar.
Por otro lado, esta “neutralidad” del narrador se ve en el uso de wayyō’mer como MC en seis ocasiones. Observando cómo se distribuyen a lo largo de la perícopa notamos que cada vez que utiliza un MC con más elementos, introduce un nuevo diálogo con nuevos participantes. De esta manera, vemos que siempre que es posible, cuando no introduce una nueva sección de diálogo, opta por este MC “mínimo”, a excepción del v. 8 donde llamativamente expresa el sujeto: wayyō’mer ’abrāhām.
Luego de ver cómo son presentados los discursos directos nos concentraremos en los personajes, particularmente en el modo en que estos son referidos a lo largo del relato. El punto de partida será la obra de de Regt 66, quien reconoce patrones específicos en el modo de referir a grupos o individuos 67. Nuestro objetivo es atender a las referencias a los personajes principales de nuestra perícopa, buscando elementos que nos ayuden a comprender la estructura del texto. Para una mirada sinóptica sobre las referencias a los participantes tomamos como modelo la tabla propuesta por de Regt 68:
|
vv. |
Dios |
Abraham |
Isaac |
Siervos |
Ángel |
Desc. |
|---|---|---|---|---|---|---|
|
1 |
N infl |
N (2x) spn (2x) |
||||
|
2 |
infl (2x) |
infl (4x) spn (4x) |
s (2x) FN N spn |
|||
|
3 |
infl N |
infl (6x) N spn (5x) |
N s |
s |
||
|
4 |
infl (2x) N spn |
|||||
|
5 |
infl (4x)* N spn pp |
infl (3x)* s |
s infl spn (2x) |
|||
|
6 |
infl (4x) N spn (3x)* |
N s infl* spn* |
||||
|
7 |
N s (2x) infl spn (2x) |
infl (3x) N spn (2x) s |
||||
|
8 |
N infl spn |
infl (2x)* N spn (2x)* |
s infl* spn* |
|||
|
9 |
infl N |
infl (5x)* spn (2x) N |
Infl* N s spn |
|||
|
10 |
infl (2x) N spn (2x) |
s |
||||
|
11 |
spn (2x) N (2x) infl |
infl (2x) FN |
||||
|
12 |
N |
infl (3x) spn (3x) pp |
s (3x) spn |
infl (2x) spn |
||
|
13 |
infl (5x) N (2x) spn (2x) |
s |
||||
|
14 |
N (2x)* infl (2x) |
infl N |
||||
|
15 |
N |
infl FN |
||||
|
16 |
infl (2x) spn (2x) |
s (2x) |
infl (2x) spn |
|||
|
17 |
spn (2x) |
infl (2x) |
s (2x) spn |
|||
|
18 |
spn infl |
spn |
s |
|||
|
19 |
infl (4x)* N (2x) spn |
s infl (2x)* |
A partir de esta tabla, haremos algunas observaciones y comentarios acerca de cómo vienen referidos los participantes, teniendo en cuenta la activación 69 y cómo se presenta el desarrollo del participante a lo largo de la perícopa, atendiendo solamente a los personajes principales de la perícopa 70. Todos los participantes son identificables, por lo que el narrador simplemente debe mencionarlos para introducirlos en la historia, sin necesidad de presentación 71.
Es el primer referente en ser activado, siendo el sujeto de la primera proposición luego de la frase que introduce el relato. Su activación se da por medio del nombre propio hā’ĕlōhîm, que se repite en los vv. 3.8.9.12 72, aunque debemos destacar que en otros vv. es referido por medio del nombre Yhwh (vv. 14.16; y dos veces en relación con el ángel, vv. 11.15).
Está presente a lo largo de toda la perícopa, pero su acción se concentra en los vv. 1-2, donde aparece como sujeto del verbo ’mr. En el v. 3 también es sujeto del verbo ’mr, pero dentro de una subordinada que especifica el lugar al que se dirige Abraham, al igual que en el v. 9. En el v. 8 es Abraham quien lo “activa” en su respuesta a la pregunta de Isaac sobre el cordero para el holocausto. Y en el v. 12 el ángel lo nombra para describir a Abraham como yerēʾ ʾĕlōhı̂m.
El primer uso de Yhwh con función nominativa se encuentra en el nombre dado por Abraham al lugar del sacrificio, v. 14. Luego aparece en la expresión ne’um Yhwh. El tetragrama aparece también en el v. 11, donde se activa al mal’ak Yhwh. Este actúa en nombre de Dios, llegándose a confundir por momentos las voces de ambos.
Es activado en el v. 1 como complemento objeto del sumario proléptico. Se activa con el nombre propio y va a estar presente en todos los versículos de la perícopa, primera señal de que se trata del personaje principal del relato 73. Las referencias señaladas en la tabla superan las 100, y cabe destacar que ’abrāhām es, a excepción de la conjunción we, del artículo determinado y del marcador del objeto directo, la palabra que más veces recurre en la perícopa (18x). El hecho de que el nombre propio se repita tantas veces es llamativo, aunque, como señala de Regt, la repetición puede tener algunas funciones específicas dentro de la estructura del texto, agregando que el hebreo bíblico es repetitivo en el uso de nombres propios, tanto de personas como de lugares 74.
Es el tercer participante en ser activado. Esta vez no se activa mediante el nombre propio, sino con el sintagma binkā, de modo que desde el inicio se explicita su relación filial con Abraham. El nombre propio aparece cinco veces, de las cuales, cuatro son acompañado por el sustantivo bēn con un sufijo pronominal que refiere a Abraham. La vez restante (v. 7a) cambia la perspectiva, pero igualmente señala esta relación final con el uso del sintagma ’ābîw para referir a Abraham, acentuando la iniciativa de Isaac en el diálogo entre padre e hijo. El uso de sufijos posesivos con los sustantivos bēn y ’āb resaltan la relación paternofilial.
Llama la atención cuando el texto refiere a Isaac con hanna‘ar. Esto ocurre dos veces, ambas con artículo determinado, ambas en un discurso directo. En el v. 5, Abraham se refiere así a Isaac justamente mientras habla con sus ne‘ārîm, cosa que de por sí podría ser llamativa. Y si bien Abraham dice ’ănî wehanna‘ar, es la primera vez que no hay un sufijo posesivo, ni tampoco la palabra bēn, que acentúe la relación entre ambos personajes 75. La segunda ocasión, es cuando el Ángel interrumpe el sacrificio (v. 12). Allí retoma el sustantivo usado por Abraham, aunque en su discurso pasa luego a la expresión ʾet-binkā ʾet-yeḥı̂dekā. La última referencia a Isaac es en el v. 16 durante la segunda intervención del ángel, repitiendo la expresión del v. 12.
Si bien este participante podría ser considerado menor por sus apenas cuatro referencias en el texto, creemos que sirve para iluminar una de las cuestiones planteadas al inicio del trabajo, esto es, la vinculación de los vv. 15-18 con el resto de la perícopa.
Una vez que Isaac “desaparece” del texto, se activa este participante, presente en la historia de Abraham desde el capítulo 12. Es necesario que Isaac “desaparezca” para que Dios pueda cumplir su promesa y obrar sobre su descendencia, tal como prometió a lo largo del ciclo de Abraham 76. En Gn 17,19 encontramos la primera identificación de Isaac con el hijo por el cual, a partir de su descendencia, Dios cumplirá su promesa y su alianza. La mención más inmediata es la de 21,12 en la que Dios afirma kı̂ beyiṣḥāq yiqqārēʾ lekā zāraʿ.
Con relación a la descendencia aparecen las naciones. Ya en Gn 18,18 Dios hace referencia a la bendición de “todas las naciones de la tierra” por medio de Abraham. Sin embargo, el paralelo más fuerte es con 26,4 donde Dios dice a Isaac las mismas palabras que a Abraham en nuestra perícopa: wehitbārăkû bezarʿăkā kōl gôyê hāʾāreṣ.
Aunque la trayectoria de este participante sea muy breve, cuatro referencias en dos versículos, vale la pena considerarla porque permite reconocer una continuidad en la perícopa, independientemente del carácter tardío de los vv. 15-18. De esta manera, vemos que estos versículos no son simplemente un agregado extraño, sino que están vinculados con el resto de la perícopa y con la historia patriarcal.
2.3.1. Acerca de la idea de tópico
“La comunicación es acerca de algo” 77. Es sobre esta premisa de la comunicación que se basa la idea de tópico 78. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en un texto no tenemos solo uno, sino que en la “textura” del texto encontramos una serie de temas que se van sucediendo y articulando de distintas maneras. Pondremos atención a los tópicos que se encuentran en Gn 22 para reconocer cómo se articula la estructura en nuestro texto.
La sucesión de tópicos no es arbitraria ni caprichosa. El texto no cambia de tema de manera casual, sino que estos se van sucediendo en torno a un tópico “principal” que puede ser expresado por medio de una frase. En torno a esta, hay una serie de tópicos que están en relación con ella y que conforman un entramado 79. “Abraham”, “sacrificio”, “prueba”, “Isaac”, son palabras con las que se componen los títulos de la mayoría de los estudios sobre este texto y son muestra del carácter variopinto de los tópicos que recorren a través del texto. El título es una manera de reflejar la sucesión de estos y es también reflejo de dónde pone el acento el autor que propone tal título 80.
Teniendo en cuenta lo observado hasta aquí, vale la pena retomar la definición de tópico ofrecida por Renkema y Schubert en la nota 78. Los autores reconocen que “la vaguedad de la definición hace que sea importante tener en cuenta las distinciones” 81, distinguiendo entre el tópico de la oración y el del discurso 82. El análisis que ofrecemos a continuación se basará en el concepto de tópico, la idea de un entramado de tópicos y los tópicos del discurso de la perícopa, a partir de la perspectiva basada en conceptos 83. De esta perspectiva serán de especial utilidad dos “técnicas lingüísticas primarias” que son útiles para la identificación de los tópicos: la frecuencia de palabras y las cadenas lexicales 84.
Por una cuestión de espacio, y por no ser el punto central para nuestro análisis, solo haremos algunos comentarios respecto a los tópicos de la oración, considerándolos como punto de partida para observar los tópicos del discurso.
En el v. 1a encontramos dos frases. La primera conecta este pasaje con los textos precedentes. La segunda, que representa para nosotros mayor interés, es una proposición que funciona como sumario proléptico, o título, de la perícopa. En esta oración tenemos a hā’ĕlōhîm como tópico y nissāh et-’abrāhām como comentario 85. Esta frase, analizada anteriormente en su carácter de título, se puede ver también como el tópico de la perícopa entera, pues es una posible respuesta a la pregunta “¿de qué trata la perícopa?” 86.
Inmediatamente después de esta frase, nos encontramos con un diálogo entre Dios y Abraham en el que se presenta el contenido de la prueba. En el v. 2 estamos ante un nuevo tópico de una oración, introducido por Dios en las frases con imperativo en las que Abraham ocupa ese rol. Así nos encontramos con una progresión lineal donde el comentario de una frase se transforma en el tópico de la siguiente 87. Los comentarios de estas oraciones nos presentan dos nuevos elementos a los que Heimerdinger califica como “dos nuevas entidades tópicas” 88, estos son Isaac y el lugar del sacrificio, del que por única vez se menciona su nombre: hammōriyāh. Otro elemento para destacar es el sustantivo ‘ōlāh, termino clave en la perícopa, pues todo en ella gira en torno a este holocausto 89.
El lugar de Abraham como tópico de la oración va más allá del diálogo inicial. Su rol protagónico no se refleja solo en lo señalado cuando hablamos de las referencias a los participantes, sino también en su preeminencia como tópico en gran parte de las oraciones del texto. Luego del diálogo de los vv. 1b-2, Abraham sigue siendo el tópico de la oración en gran parte de la sección narrativa de los vv. 3-4. Los distintos elementos introducidos en el diálogo anterior se retoman en esta pequeña sección narrativa, donde el tópico del discurso tiene que ver con lo presentado en el v. 2, ya que todas las acciones de Abraham giran en torno a la preparación del viaje al lugar del holocausto 90. En el v. 5 se interrumpe la narración de la caravana con un MC que tiene como tópico de la oración a Abraham. El discurso directo introducido por este MC presenta nuevos tópicos de la oración. En primer lugar, son los siervos en la frase en imperativo. Luego de la orden, Abraham explica lo que va a hacer a continuación, contando lo que hará junto con “el muchacho”, y poniendo así este nuevo tópico: ’ănî wehanna‘ar. Esto marca una cesura en el viaje, separando la comitiva de modo que solo Abraham y “el muchacho” continuarán el viaje 91.
Abraham vuelve a ser el tópico de la oración en el v. 6, ocupándose de nuevos detalles en la preparación del holocausto 92, para en el v. 6b volver al tópico en plural, Abraham e Isaac, usando nuevamente el verbo hlk después de una “preparación”: wayyēlkû šenêhem yaḥdāw 93. El MC del v. 7 cambia nuevamente el tópico de la oración pasando a Isaac, quien, tomando la iniciativa, propone con su pregunta un nuevo tópico, que será el del discurso del diálogo (vv. 7-8a) entre él y su padre: haśśeh leʿōlāh. Hay cierta ironía entre el tópico del MC y el del diálogo, ya que vemos a Isaac preguntando por la víctima para el holocausto, siendo él la víctima pedida por Dios 94. La marcha se retoma en el v. 8b repitiendo las mismas palabras que en el v. 6b.
Hasta el arribo al lugar indicado (v. 9aα), siguen Abraham e Isaac como tópicos de la oración. En los vv. 9aβ-10 Abraham ejecuta nuevamente preparativos para el sacrificio hasta llegar al momento preciso de la ejecución 95. En el v. 11 se introduce un nuevo tópico, mal’ak Yhwh. El ángel inicia un diálogo (vv. 11-12) con Abraham, en el que el tópico del discurso es el mismo Abraham. Desaparece el lenguaje del sacrificio y la interrupción de este se justifica en el actuar ejemplar de Abraham, reconocido como un yᵉrēʾ ʾĕlōhı̂m que no retuvo (ḥśk) a su hijo.
En los vv. 13-14 nos encontramos nuevamente con Abraham como tópico de la oración de la mayoría de las acciones, pero los dos versículos tienen un tópico del discurso diferente, ambos presentados al inicio del texto. En el primero, estamos ante el sacrificio 96. Sin un mandato expreso del ángel, Abraham concreta la acción que fue a ejecutar a aquel lugar, sacrificando un carnero que sorpresivamente encuentra en allí mismo 97. El vocabulario típico del sacrificio desaparece en el v. 14 por lo que podemos hablar de un límite de los tópicos 98, dando lugar a un nuevo tópico del discurso: el lugar. Este tópico se expresa con el nombre y relacionándolo con la respuesta dada por Abraham a Isaac en el v. 8 (aunque cambiando el nombre divino). Abraham cumple así con lo mandado por Dios en el v. 2, retomando aquí con dos tópicos presentes en aquel mandato.
En el v. 15 se presenta nuevamente al ángel como tópico de la oración. Se introduce así un discurso directo del ángel (vv. 16-18), que no es interrumpido por ningún otro personaje. En el discurso se van sucediendo como tópicos de la oración el ángel, Abraham, y la descendencia 99. El tópico del discurso es la bendición, expresada mediante la multiplicación de la descendencia, la posesión de “la puerta de los enemigos”, y, a través de la descendencia, bendición para todas las naciones. Si bien esta bendición aparece “justificada” por el obrar de Abraham (v. 16b), las diferencias con el resto de la perícopa son notorias. Aunque se repiten algunas expresiones presentes anteriormente en el texto 100, el hecho de que se introduzcan tópicos completamente ausentes a lo largo del texto (descendencia, bendición, las naciones de la tierra), y también que estén ausentes otros que fueron recurrentes durante la perícopa (todo lo relacionado al holocausto y al lugar del sacrificio) 101, son muestra de la singularidad de estos versículos.
Al final de la perícopa nuevamente el tópico de la oración es Abraham, luego acompañado por sus siervos. Aquí llama la atención la ausencia de Isaac, especialmente por el uso de la expresión wayyēlkû yaḥdāw, que recuerda a la frase repetida en el v. 6b y el v. 8b, pero esta vez sin šenêhem, sujeto expreso que refería a Abraham e Isaac.
A partir de lo analizado con algunas herramientas del análisis del discurso, proponemos la siguiente estructura:
v. 1a: Título
vv. 1b-2: Diálogo inicial: presentación de la prueba. (presentación de los tópicos principales de la perícopa: el sacrificio y el lugar)
v. 1b: Llamada
v. 2: Mandato (sacrificio y traslado)
vv. 3-5: Caravana hacia el lugar del sacrificio (tópico: caravana)
vv. 3-4: Preparativos y puesta en marcha
v. 5: Diálogo: interrupción de la marcha y división de la caravana
vv. 6-8: Padre e hijo hacia el holocausto (tópico: víctima del holocausto)
v. 6: Preparativos y continuación de la marcha
vv. 7-8a: Diálogo: interrupción de la marcha y pregunta por la víctima
v. 8b: Continuación de la marcha
vv. 9-12: Fin del recorrido y no-ejecución del sacrificio (tópico: ejemplaridad de Abraham)
v. 9a: Arribo al lugar del sacrificio
vv. 9b-10: Preparativos
vv. 11-12: Diálogo: interrupción del sacrificio y ejemplaridad de Abraham
v. 11: Irrupción del ángel de Yhwh y llamado
v. 12a: Supresión del mandato del sacrificio
v. 12b: Ejemplaridad de Abraham
vv. 13-14: Cumplimiento del mandato (tópico: el sacrificio y el lugar)
v. 13: Sacrificio sustituto
v. 14: Nominación del lugar del sacrificio
vv. 15-18: Bendición en y a través de la descendencia (tópico: bendición)
v. 15: Nueva irrupción del ángel
v. 16: Juramento
vv. 17-18: Bendición
v. 17: en la descendencia
v. 18: a través de la descendencia
v. 19: Regreso a Bersheba
La estructura está enmarcada por el v. 1a, título de la perícopa y vinculación con el capítulo anterior, y el v. 19, donde el regreso a Bersheba también pone el texto en relación con Gn 21.
El punto de partida del relato es el diálogo entre Dios y Abraham en los vv. 1b-2. Por el título sabemos que se trata de una prueba y, al presentarla, se introducen dos tópicos que estarán presentes a lo largo de la perícopa: el sacrificio (inicialmente de Isaac) y el lugar donde debe realizarse 102.
A continuación, siguen tres breves secciones compuestas por una parte narrativa, que describe algo relacionado con la preparación del sacrificio y con el viaje hacia el lugar indicado. La preparación descrita es luego interrumpida por un diálogo. La primera de estas secciones la delimitamos en los vv. 3-5, donde el tópico es la caravana hacia el lugar del sacrificio. Omitiendo todo tipo de detalles sobre la reacción “interior” de Abraham, se narran los preparativos de la caravana hacia el lugar indicado y la marcha hacia el destino. Finalmente, esa marcha se interrumpe con un diálogo en el que se divide la caravana.
En los vv. 6-8 nos encontramos con la continuación del viaje, ahora llevado a cabo por Abraham y su hijo. La relación paternofilial es resaltada por el vocabulario. Nuevamente la sección narrativa comienza con la descripción de los preparativos del sacrificio, esta vez algo más detallada. A la descripción le sigue la continuación de la marcha que luego es interrumpida por un tenso diálogo, donde el tópico es uno de los elementos ausentes en la descripción de los preparativos: la víctima del sacrificio. Al final de esta sección se retoma la marcha.
La tercera sección de narración y diálogo la tenemos en los vv. 9-12. Una vez llegados al lugar indicado, se narra detalladamente la preparación del sacrificio hasta llegar al momento preciso de la ejecución. La acción es interrumpida una vez más por un diálogo en el que se presenta la ejemplaridad de Abraham, ejemplaridad que podemos reconocer como tópico de estos versículos 103.
Una vez resuelta la tensión y la prueba, en los vv. 13-14 tenemos una breve sección narrativa en la que Abraham finalmente cumple con lo mandado, mediante un sacrificio vicario. En estos versículos se retoman los dos tópicos que estaban presentes en el mandato dado al inicio del texto (1b-2), y que siguieron estando presentes a lo largo del relato 104.
Queda comentar el lugar de los vv. 15-18 en esta estructura. Las herramientas del análisis del discurso dan aún más evidencia del carácter “extraño” de estos versículos pues, como ya mencionamos, están ausentes los dos tópicos que estuvieron presentes a lo largo de toda la perícopa (el sacrificio y el lugar) y se introduce el de la bendición que no había sido mencionado. Sin embargo, a partir de lo visto en el análisis de las referencias a los participantes, vale la pena considerarlos al interno de la estructura. Al darse aquí el paso a la descendencia, en lugar de Isaac que estuvo presente en el resto de la perícopa, se da unidad y continuidad con la historia patriarcal y se reafirma la continuidad de la descendencia, pues tal como ocurre en el texto, cuando desaparece Isaac la bendición sigue con la descendencia. De esta manera, los vv. 15-18 aportan elementos para la interpretación del texto.
Volviendo a las propuestas presentadas al inicio del trabajo, nuestra propuesta de estructura no se adapta a ninguna de las clasificaciones allí expuestas. Sin embargo, podemos encontrar algunas similitudes entre lo presentado y la nuestra, especialmente en dos casos. Las estructuras que utilizan los diálogos como elemento estructurante tienen cierta correspondencia con nuestra propuesta, pues en las tres secciones de los vv. 3-5, vv. 6-8, y vv. 9-12 encontramos la presencia de los diálogos, que como mencionamos previamente, ocupan un rol importante dentro de la estructura. El segundo caso se debe a la inclusión de los vv. 15-18 dentro de la estructura, tal como proponen Savasta y Wénin, especialmente por la atención que da este último a la relación entre ambas partes.
Un elemento que nos distancia de la mayoría de las propuestas presentadas al inicio del artículo es la identificación de quiasmos en la estructura, no solo en las propuestas “concéntricas”, sino también en las de “dos partes”. El análisis del discurso, basado en una estructura construida a partir de los tópicos del texto, nos permitió tomar distancia de estas propuestas. Asimismo, nos distinguimos de las propuestas “en tres partes”, las cuales, por un lado, intentan aplicar una estructura externa al texto, obligando al relato a ajustarse a ella, y, por otro, no reconocen ciertos matices que surgen dentro de la dinámica del texto, como reveló el estudio de los MC en la interrupción de los momentos de peregrinación o preparativos.
En la primera parte del trabajo pudimos ver distintas apreciaciones acerca del mensaje principal de la perícopa. Desde lecturas que vinculaban este pasaje a la prohibición de sacrificios humanos, a los que lo relacionan con la fundación de un lugar de culto. Algunos autores proponen que el objetivo es presentar la ejemplaridad de Abraham como modelo de creyente, mientras que otros ponen el centro en el obrar salvífico de Dios. Observar la estructura propuesta nos da algunas pistas de posibles puntos a atender en la búsqueda del mensaje principal.
Un elemento que reconocemos en la estructura es la ejemplaridad de Abraham. Su ejemplaridad es reconocida recién en el v. 12, pero su actuar ejemplar comienza desde la inmediata respuesta de Abraham al mandato divino (v. 3). Sin embargo, este modo “ejemplar” de actuar no está exento de dramatismo. La secuencia de “preparativos y/o peregrinación” interrumpidos en tres ocasiones durante los vv. 3-12 se puede tomar como señal del dramatismo que no es ajeno a Abraham a pesar de la falta de información acerca de su interioridad. La “prolongación” dramática no se reconoce solo en el juego entre tiempo contado y tiempo de contar, sino también en esta marcha interrumpida señalada en la estructura.
La estructura propuesta resalta también la importancia del lugar del sacrificio. Las tres secciones incluidas en los vv. 3-12 son una “peregrinación” hacia el lugar indicado. Tal como mencionamos en varias ocasiones, las referencias al lugar se encuentran a lo largo del texto e, incluso en el v. 2, el lugar es presentado por el nombre 105. El hecho de que esto concluya con la nominación por parte de Abraham una vez consumado el sacrificio pone de relieve que se trata de un tema importante en la perícopa.
Un último tema por considerar respecta a los vv. 15-18 y su rol en la perícopa. Aun cuando haya elementos que dejan claro el carácter tardío de estos versículos, estos no pueden ser simplemente descartados. Más allá de lo extraño de la segunda intervención del ángel, estos versículos van un paso más hacia adelante respecto a la capacidad de Abraham de renunciar a la promesa. Si se trata de un agregado tardío de época persa, coincidente con una crisis demográfica, no es simplemente una manera de “edulcorar” lo crudo de un relato en el que se pone a prueba a Abraham para comprobar su temor de Dios, sino que el riesgo de la promesa es real y se ve reflejado en la crisis demográfica. Por este motivo, la vinculación de Isaac con la descendencia de Abraham, en la que se cumple la promesa, es clave. No se trata solo de “no retener” la promesa, sino de que la promesa, y con ella la descendencia, o sea el pueblo, está en riesgo y solo Dios es capaz de salvarlo 106.
Habiendo presentado las conclusiones del trabajo con la estructura en el apartado anterior, nos concentraremos ahora en algunos comentarios respecto de la metodología aplicada en el texto.
El objetivo de este artículo fue ofrecer un ejemplo ilustrativo de la utilidad de elementos del análisis del discurso para estudiar la estructura de un texto. En particular, en el caso de la Aqedah nos propusimos revisar el rol de los vv. 15-18 al interno de la perícopa. En este sentido, lo primero a comentar es que no se trata de herramientas que sirven “solo” para trabajar la estructura, y que tampoco todas tienen la misma utilidad, más allá de que consideramos que los tres aspectos trabajados dieron sus aportes a la propuesta final. Tal como se observa en lo expuesto en el trabajo, lo que respecta a los tópicos fue aquello que tuvo mayor relevancia para la estructura propuesta. El estudio de los MC aportó varios elementos que sirvieron para comentar la estructura, pero su rol en la estructura está en función del lugar que ocupan los diálogos, de modo que los MC más largos, aquellos que aportan algún elemento metapragmático, son los que introducen nuevas secciones de diálogo. Lo trabajado con las referencias a los participantes sirvió sobre todo para ver la vinculación entre los vv. 15-18 con el resto de la perícopa.
Lo trabajado con los tópicos merece una mención especial. El análisis de los tópicos del discurso fue clave para nuestra propuesta de estructura, especialmente a partir de la frecuencia de palabras y las cadenas lexicales. Esto sin dejar de lado ciertas dificultades: por un lado la dificultad del lenguaje técnico, sobre el cual no siempre hay unanimidad entre los especialistas; por otro, la “vaguedad” de la definición de tópico que desemboca en la distinción entre tópico de una oración y tópico del discurso. Esto último presenta el desafío de entender los límites entre estos dos, sobre todo en las secciones de diálogo donde un personaje puede cambiar de tópico repentinamente, más allá de que en nuestro caso esto no se da de una manera tan contundente.
Un comentario final, de carácter más general, respecta al carácter sincrónico del método. No obstante esa sincronía, lo trabajado deja en evidencia aspectos diacrónicos del texto. Esto representa una gran riqueza del análisis del discurso aplicado a los textos bíblicos, ya que permite hacer observaciones diacrónicas sin necesidad de “despedazar” el texto (independientemente de que luego se apliquen otros métodos para eso). Este aporte a la diacronía podría ser complementario a otros métodos a la hora de, por ejemplo, en nuestro caso, discutir acerca de la estratificación del texto. La sincronía del método no supone una negación de los aspectos diacrónicos, sino que permite reconocer que, detrás del complejo proceso de composición del texto, se puede apreciar una arquitectura.
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[recibido: 9/10/24 – aceptado: 25/11/24]
1 Cf. Römer, “Abraham’s righteousness”; Wenham, Genesis 16-50; García López, “Gen 22”; Ruppert, Genesis.
2 Cf. Westermann, Genesis 12-36; Neef, Abramo; von Rad, Génesis.
3 Cf. Savasta, “Schemi”; Wénin, Isacco.
4 Sobre el quiasmo en la Biblia Hebrea cf. Radday, “Chiasmus”; Assis, “Chiasmus”; Levinson, “The Significance”.
5 Aquí cabe mencionar dos artículos que ponen ciertos reparos sobre este tipo de estructuras, especialmente a la hora de sacar conclusiones apresuradas a partir de ellas: Boda, “Chiasmus”; Wright, “Fallacies”. Ver también: Sternberg, Expositional, especialmente el capítulo 6: “Order of Presentation, Delayed and Distributed Exposition, and Strategies of Rethorical Control”, obra a la que refiere Wright en su artículo para criticar la idea de que “siempre” el centro del quiasmo representa el elemento principal del texto.
6 Cf. Römer, “Abraham’s righteousness”, 4.
7 Cf. Wenham, Genesis 16-50, 100. En el párrafo siguiente a la estructura encontramos la referencia de las letras luego de cada título: narraciones (N), monólogos divinos (M), discusión sobre el sacrificio (D). Se evidencia la correspondencia entre los vv. 1 y 6, 2 y 5, 3 y 4, y también entre la introducción y el epílogo.
8 Los textos cuyo original está en lengua extranjera, tanto de las estructuras que presentamos como de las citas de autores en el cuerpo del trabajo, son traducción propia. La cursiva de los elementos centrales es nuestra, recuso que se repetirá en la presentación de todas las estructuras quiásticas.
9 Cf. Römer, “Abraham’s righteousness”, 8.
10 Cf. Wenham, Genesis 16-50, 102. Una opinión contraria la encontramos en Ruppert, Genesis, 510: “Nach v. 12b zielt die Prüfung dagegen auf den Erweis von Abrahams Gottesfurcht”.
11 Al reconocer estos paralelos Wenham no niega la existencia de un relato primitivo, aunque piensa que identificar ese relato con los vv. 1-14 es algo demasiado simplista. Cf. Wenham, Genesis 16-50, 103.
12 Cf. García López, “Gen 22”, 57-59.
13 García López, “Gen 22”, 58.
14 Cf. ib., 58-59.
15 Cf. ib., 62.
16 Cf. Ruppert, Genesis, 510-518.
17 Ruppert señala la similitud de estos versículos con la literatura profética. Cf. ib., 511.
18 Cf. Ruppert, Genesis, 514. Si bien señala la correspondencia de algunos elementos entre las partes de la estructura, el criterio no es del todo claro. Por ejemplo, los argumentos que utiliza para B y B’ (animal del sacrificio; expresión con Yhwh + el verbo “ver”) están ausentes en los vv. 4-5 de B, donde se narra la preparación y el viaje al lugar designado por Dios.
19 Cf. ib., 515-516.
20 Cf. Westermann, Genesis 12-36, 354-355.
21 Cf. Neef, Abramo, 53-57.
22 Cf. von Rad, Génesis, 292-301. Si bien no hace una presentación de la estructura, seguimos la división de versículos que utiliza a la hora de comentar el texto.
23 Westermann, Genesis 12-36, 345-355.
24 El autor no presenta detalladamente la estructura, sino que se limita a comentar dónde encontramos en el texto las partes de una prueba. En la presentación que hacemos de su propuesta tomamos como títulos la descripción de los elementos de una prueba hecha por el autor. Cf. ib., 354-355.
25 Cf. ib., 355.
26 Cf. ib., 355.
27 Cf. ib., 363. Como vimos en la n. 9, Römer hace la misma obsevación.
28 Cf. ib., 365.
29 Cf. Neef, Abramo, 53. Refiere a las pp. 84ss donde argumenta porqué se puede reconocer en estos vv. un agregado posterior.
30 Ib., 53.
31 Ib., 53. En nota a pie de página remite a un artículo de Ska que sigue el mismo criterio, aunque en el artículo se observa que el resultado es diferente y la explicación utiliza elementos del análisis narrativo ausentes en la propuesta de Neef. Cf. Ska, “Gn 22,1-19”, especialmente las pp. 326-329.
32 Cf. Neef, Abramo, 55.
33 Cf. ib., 55-56. Para un desarrollo más detallado y que tiene en cuenta más elementos, ver sección Lingua e stile, en las pp. 58-69.
34 Cf. von Rad, Génesis, 292-301. Von Rad no hace una presentación de la estructura, la tomamos a partir de la estructura de su comentario al texto, observando cómo se da una cierta correspondencia con las partes señaladas por Neef. Sobre la actualidad de las observaciones e intuiciones de von Rad en esta obra, véase Schmid, “Abraham’s sacrifice”.
35 von Rad, Génesis, 298.
36 “Tras estos 19 versículos hay una inmensa experiencia de la fe: saber que con frecuencia Dios parece contradecirse, que actúa como si quisiera excluir de la historia la salvación que El (sic) con ella había emprendido. Así es como Dios pone a prueba la fe y la obediencia”, ib., 300.
37 Savasta, “Schemi”, 179. Presentamos el esquema de la estructura a partir de su comentario de esta y tomando el vocabulario utilizado por él, cf. ib., 180-188, especialmente 185-186 para la primera parte y 188 para la segunda.
38 Cf. Savasta, “Schemi”, 180.
39 Por ejemplo, limitar el “interés en el lugar del sacrificio” a los vv. 4-5.14, siendo que, por ejemplo, ya viene referido en el v. 2.
40 Cf. Savasta, “Schemi”, 186. La descripción de “un intervento divino con un ordine relativo al sacrificio per Abramo”, en la p. 182 nos parece algo más apropiada, entendiendo la aparición del carnero como fruto de una intervención divina.
41 Cf. Wénin, Isacco, 17-31.
42 Cf. Wénin, Isacco, 23-28. Por un lado, en las páginas 23-26 se detiene en el uso de verbos recurrentes claves en el texto (lqḥ, hlk, r’h, ‘lh). En las páginas 27-28 el análisis se centra en Isaac y en el vocabulario con el que el texto se refiere a él.
43 Cf. ib., 30-31.
44 Bergen, “Discourse Analysis”, 746.
45 Esto es uno de los puntos que señala Bergen como los principales aportes de esta disciplina en su aplicación al hebreo bíblico. Cf. ib., 746. Remitimos a esta obra de Bergen para una introducción al uso del análisis del discurso en los estudios bíblicos.
46 En inglés: quotative Frames; participants references; discourse topics.
47 Ferrari, Linguistica, 234.
48 “The storyteller also has the option to characterize the auditory features of speech, the roles of participants within the dialogue, and the purposive intentions of the speakers”, Miller-Naudé – Naudé, “Intersection”, 57.
49 Cf. Miller, Representation, 48-71.
50 “Pragmatics involves the relationship between the linguistic signal and its interpreters. The pragmatic aspects of language fall into two broad categories. On the one hand, speech is pragmatic in that it is intentional, purposive, social behavior. On the other hand, speech is pragmatic in that the linguistic signal bears a relationship to its context of use”, ib., 48-49.
51 El término refiere al uso reflexivo del lenguaje para informar sobre las características pragmáticas del propio lenguaje. Cf. ib., 49-50.
52 Cf. ib., 50-51.
53 Cf. ib., 57.
54 Como, por ejemplo, los vocativos ’abrāhām y ’ābî en los vv. 1.7, y también las respuestas de Abraham en los vv. 1.11 (hinnēnî). Esto da realismo y vivacidad a los diálogos reportados.
55 Gn 19,1.2.7(2x).11.12.
56 Cf. Miller, Representation, 52.
57 Miller ofrece tres clasificaciones principales para los MC: single-verb frame; multiple-verb frame; לאמר frame. Cf. ib., 146ss. Para una explicación más breve, pero también más sinóptica, cf. Miller-Naudé – Naudé, “Intersection”, 64-66.
58 El acento a la relación entre Isaac y Abraham se da también en el inicio del diálogo con el uso de los vocativos ābî y benî.
59 Cf. Miller, Representation, 331-339.
60 Ib., 334. En una traducción española se podría expresar con el uso del gerundio: “Entonces lo llamó el ángel de Yhwh desde el cielo diciendo: ‘¡Abraham, Abraham!’”.
61 Cf. ib., 332-334.
62 Cf. Miller, Representation, 59.
63 Cf. Ska, “Nuestros padres”, 13.
64 Vale aclarar que nsh es el único verbo puesto “en boca” del narrador que revela alguna intención o algún aspecto interior sobre alguno de los personajes. El resto de los verbos que utiliza son del campo semántico del decir, verbos de movimiento y verbos que describen la preparación del viaje al lujar del sacrificio o el sacrificio mismo.
65 Por esto el carácter metapragmático no se limita al MC, sino a toda la perícopa, pues durante el transcurso del relato los lectores estamos espectantes del desarrollo de la prueba.
66 Tomamos como base los estudios de de Regt. Cf. de Regt, Participants in Old Testament, y también Id., “Participant Reference”.
67 Cf. de Regt, Participants in Old Testament, 1-5.
68 Cf. de Regt, “Participant Reference”, 154. Los tipos de referencia, con sus abreviaciones, son: nombre propio (N), frase nominal (FN), sustantivo (s), pronombre personal (pp), sufijo pronominal (spn) y flexión verbal (infl). Cuando en un versículo se encuentra alguna referencia señalada con un asterisco (*) significa que los personajes señalados comparten entre sí alguna de esas referencias.
69 Sobre el estado de activación cf. Heimerdinger, Topic, 128-130. En resumidas cuentas, la activación tiene que ver con poner un concepto en el foco de conciencia de una persona (o sea, del lector).
70 De Regt habla de los “unnamed characters”, a los que podemos relacionar con los siervos de Abraham en esta perícopa. Sobre estos dice: “typically have no significance either beyond the scene in which they are introduced or in some other context, and come at the bottom of the hierarchy of main characters in a text”, de Regt, Participants in Old Testament, 4.
71 Sobre el concepto de identificabilidad cf. Heimerdinger, Topic, 133-134.
72 Cabe destacar que, de las cinco veces, tres (vv. 1.3.9) aparece con el artículo determinado y otras dos (vv. 8.12) sin artículo.
73 “The main participant appears the most in the text; the references to him are the most persistent”, de Regt, Participants in Old Testament, 3-4.
74 Cf. ib., 60. Ver también: de Regt, “Participant Reference”, 156.
75 Durante el diálogo en los vv. 7-8, el mismo Abraham se dirige a Isaac diciéndole benî en dos ocasiones.
76 La primera mención es en 12,8, en relación con la posesión de la tierra. Luego hay menciones que refieren al carácter “incontable” de esa descendencia (cf. 13,16; 15,5; 16,10).
77 Heimerdinger, Topic, 101.
78 “a topic or a theme is what a discourse, a discourse fragment or a sentence is about. It is the shortest summary of a discourse, the main proposition of a paragraph or what is commented on in a sentence. The term topic is usually defined as the ‘aboutness’ of a unit of discourse”, Renkema – Schubert, Introduction, 105.
79 Cf. Brown – Yule, Discourse, 73-79. Con “entramado” nos referimos a topic framework.
80 Sobre los títulos cf. ib., 139-140. El título está en relación con el entramado de tópicos y es una posible expresión del tópico principal del discurso.
81 Renkema – Schubert, Introduction, 105.
82 Sentence topic y discourse topic.
83 Sobre la concept-based-perspective cf. Renkema – Schubert, Introduction, 115-118. El abordaje basado en el concept-based atiende a la continuación o interrupción de las cadenas lexicales.
84 Cf. ib., 116-117.
85 “Tópico y comentario” se corresponden a la distinción entre “tema y rema”. El “rema” (o comentario) es la información “nueva” que aporta la proposición.
86 Heimerdinger llama a esta frase “the topical frame”, cf. Heimerdinger, Topic, 106.
87 Renkema-Shubert hablan de “simple linear progression”, cf. Renkema – Schubert, Introduction, 108.
88 Cf. Heimerdinger, Topic, 107.
89 La raíz ‘lh recurre ocho veces en la perícopa, seis como sustantivo, dos como verbo.
90 No son solo las referencias al lugar o al sacrificio, sino que el elemento clave es el viaje hacia allí. Primero tenemos el imperativo en el v. 2 (welek-lekā); luego, en el v. 3, los preparativos de la caravana, expresado en el verbo ḥbš referido al burro (elemento típico de las caravanas cf. Jue 19,10; 2S 16,1; 17,23), y con el verbo lqḥ, seguido por la puesta en marcha al final (wayyākom wayyēlek).
El v. 4 comienza con un complemento preposicional que indica la duración de la caravana, esto es un caso de topicalización, cf. A. Moshavi, Word Order, 144-166.
91 Se utiliza por tercera vez hlk, verbo que aparece siete veces en la perícopa, de las cuales cinco refieren al viaje al lugar del sacrificio. En este versículo se da una interrupción del viaje hacia el lugar del sacrificio. Esta dinámica de preparativos-viaje-interrupción se repetirá en los vv. 6-8.
92 Una vez más con el verbo lqḥ, esta vez tomando los elementos necesarios para ejecutar el sacrificio.
93 La misma frase se repite en el v. 8b delimitando así el diálogo de los vv. 7-8a.
94 Dios vuelve a aparecer en la respuesta de Abraham. Sin juzgar a Abraham en su interior, pues podría ser un mentiroso o un hombre piadoso, es interesante que el texto ponga la expectativa de la resolución de esta ironía (y de la tensión) en Dios.
95 Los preparativos son descriptos con más detalles respecto a los pasajes anteriores. Tienen en común el uso del verbo lqḥ, aunque aquí se precisa cada acción hecha por Abraham hasta llegar al momento propio del sacrificio, retrasando el tiempo de contar para generar mayor dramatismo. Cf. Ska, Nuestros padres, 12-13.
96 En el versículo está presente el léxico que apareció a lo largo de la perícopa en relación con el sacrificio (hlk, lqḥ, ‘lh).
97 El carácter sorpresivo es señalado por medio del uso del verbo r’h seguido por wehinneh.
98 Renkema-Schubert reconocen estos topic boundaries en la interrupción de cadenas léxico-semánticas: “Whenever such lexical chains are disrupted, this is indicative of a topic boundary”, Renkema – Schubert, Introduction, 115.
99 Sobre este tópico tener en cuenta lo comentado al analizar las referencias de los participantes.
100 En el v. 15 encontramos una repetición casi textual del MC del v. 11. La frase welō’ ḥāśaktā ’et-binkā ’et-yeḥîdekā, presente en el v. 12 se repite en el v. 16.
101 En el v. 16b hay una referencia clara a lo hecho por Abraham: welō’ ḥāśaktā ’et-binkā ’et-yeḥîdekā. Esta frase aparece tal cual en el v. 12b, por lo que podemos considerarla como una copia de aquella frase para dar unidad al agregado de los vv. 15-18 con el resto de la perícopa.
102 Si bien el tema del sacrificio es el que predomina en la perícopa, también hay que destacar el rol del tópico del lugar, presente también a lo largo del texto. Podemos relacionarlo con lo que Ferrari llama tópico subsidiario. Cf. Ferrari, Linguistica, 224-227.
103 Esto está obviamente en relación con la suspensión del sacrificio, que es lo más notorio del texto. Sin embargo, al tratarse de acciones llevadas a cabo por Abraham, quien está cumpliendo lo mandado por Dios, y por el reconocimiento dado por el ángel, preferimos poner el acento en la ejemplaridad.
104 Si el texto terminase aquí, según lo comentado podríamos tener una estructura quiástica, en la que la sección central sería la sección de los vv. 6-8. Sin embargo, no nos parece que sea la mejor manera de entenderla, especialmente si tomamos la idea de que la sección central debe considerarse lo más importante o el mensaje principal del texto. Para críticas a este tipo de estructura ver las referencias bibliográficas en la nota 5.
105 El nombre hāmmōrîyāh puede tener diferentes explicaciones, para un elenco de estas cf. Hamilton, Genesis 18-50, 102-103. Más allá de la etimología del nombre, nos parece interesante señalar el paralelo con 2 Cr 3,1, donde el monte es identificado con Jerusalén. Si el nombre es aquí un agregado tardío que busca identificar Jerusalén con el lugar del ofrecimiento hecho por Abraham, queda aún más en evidencia la importancia del lugar para la perícopa.
106 Schmid recoge el dato de una crisis a causa de un fuerte decrecimiento de la población en Judea respecto al periodo anterior, así considera que “Gn 22 is a story about endangered promises, about the possibility of promises being annihilated”, cf. Schmid, “Abraham’s sacrifice”, 273.